Próximo rival: Club Atlético de Madrid

 

Tras la clasificación de España para la próxima Eurocopa, se reanuda la competición liguera con la visita del Real Valladolid al Vicente Calderón, sede del Club Atlético de Madrid. Que “el Atleti” es un club con solera es algo innegable. Durante décadas ha vivido al límite en muchas ocasiones y se ha configurado como un equipo que pasa de un extremo a otro a la velocidad de la luz. Sin embargo, parece que la tendencia se ha invertido en la presente temporada. Enrique Cerezo y Miguel Ángel Gil Marín han contribuido a alcanzar una estabilidad desaparecida en el Vicente Calderón desde hace mucho tiempo.

Actualmente, el Club Atlético de Madrid es el tercer equipo español que presenta más títulos de Liga y ocupa el quinto puesto en la clasificación histórica de nuestro campeonato nacional tras Real Madrid, FC Barcelona, Athletic Club y Valencia. Son datos claros que indican la magnitud del rival que visita el Real Valladolid. El desaparecido Jesús Gil ha sido la persona más carismática de este centenario club. Un personaje que encarnaba a la perfección el espíritu y el carácter de este equipo, tanto para lo bueno como para lo malo. Bajo su mandato, el Atlético firmó la mejor temporada de su historia durante la 95-96. Con el serbio Radomir Antic en el banquillo, los colchoneros lograron el famoso doblete, campeones de Liga y Copa del Rey en el mismo año. Sin embargo, no todo fue un camino de rosas. Sumido en una grave crisis institucional que llevó a la intervención del club por parte de la justicia, el equipo consumó el descenso de categoría durante la temporada 99-00. Los dos años en el “infierno” no fueron nada fáciles, pero con el apoyo de una de las mejores aficiones del futbol español, el club consiguió remontar el vuelo y recuperar la categoría perdida.

 Las temporadas siguientes en Primera División han estado marcadas por la irregularidad, los cambios de entrenador y la multitud de fichajes infructuosos.  Sobre todo esto sobresalía la figura de Fernando Torres, buque insignia de los rojiblancos desde que debutó con 17 años en el primer equipo hasta su venta el pasado verano al Liverpool inglés por 36 millones de euros. En sus cinco temporadas en Primera, el Niño Torres promedió la nada despreciable cifra de 15 goles por año. A pesar de esto, los dirigentes del club madrileño decidieron acertadamente vender a su mayor baluarte. Este hecho supuso una liberalización para ambos. Por una parte, permite la progresión de un jugador que por potencial y por edad (23 años)  está llamado a ser uno de los grades del fútbol europeo. Mientras que el club se ha desquitado de la dependencia que tenía del delantero madrileño en todos los aspectos.

En la temporada pasada se pusieron los cimientos de lo que muy posiblemente sea el resurgir de los rojiblancos. Por fin y aunque Intertoto mediante, el Atlético vuelve a Europa. Además, no alcanzaba los 60 puntos desde la temporada 97-98. Sólo la irregularidad y la escasa amplitud de la plantilla tras las lesiones de Maxi y Petrov impidieron alcanzar cotas mayores. En el bagaje negativo destacar el 0-6 que el Barcelona le endosó al final de Liga.

Este pasado verano la directiva colchonera ha realizado un importantísimo desembolso económico de más de 70 millones de euros para configurar una plantilla de grandísimo nivel. Los fichajes de Diego Forlán, Raúl García, Luis García, Reyes, Simao o Motta han elevado la competitividad de los jugadores que ya estaban el año pasado. Y hasta el momento no parece que el conjunto se resienta de la marcha de Fernando Torres. La confianza de los dirigentes en el mexicano Javier Aguirre también ha contribuido a la consolidación de un proyecto que, esta vez sí, tiene muy buena pinta. Un buen técnico el azteca.

Tácticamente, Javier Aguirre dispone un claro 4-4-2 con doble pivote, aunque también utiliza un 4-1-4-1 cuando quiere tener más posesión del balón. Decíamos que el equipo tiene muy buena pinta este año y es cierto. El Atlético ha jugado bien al fútbol en bastantes partidos, pero todavía se encuentra en plena progresión. Y es lo que tiene que aprovechar el Valladolid, al que el estilo colchonero le es propicio para sacar un buen resultado.

Línea por línea, se podría decir que el Atlético tiene un defecto difícil de solventar, el desequilibrio. La portería está bien cubierta con Leo Franco y Abbiati. Franco como todo buen portero argentino es ágil bajo palos y muy bueno en el mano a mano, pero por alto es bastante inseguro. Ha pasado por un bajón del que se está recuperando. Abbiati aporta experiencia y buen hacer. De momento el titular es Leo Franco.

Es en defensa donde presentan mayores problemas. Unas veces por errores individuales, otras por errores de comunicación o compenetración, la verdad es que la defensa atlética es una calamidad. Aquí radica el verdadero problema que tiene que resolver de inmediato el conjunto rojiblanco si quiere a aspirar a cotas altas. Aguirre tiene localizado el virus, ahora le queda solucionarlo. Con las bajas de Perea y Seitaridis, Valera ocupará el lateral derecho después de mucho tiempo sin jugar de titular. El limitado Mariano Pernía, del que únicamente destaca su buen disparo, estará en el lateral izquierdo. Pablo será uno de los centrales. Defensa lento, corpulento, poco hábil con el balón. Es un jugador que necesita estar físicamente al cien por cien para no enseñar todas sus carencias. Si lo consigue puede ser un central solvente por su fortaleza aérea y su colocación. Su acompañante puede ser Ze castro o Fabiano Eller. El luso tiene buena salida del balón, pero defensivamente es débil, mientras que el brasileño no tiene un nivel específico de Primera División.

En el medio campo las variantes son tremendas. De momento, el doble pivote lo forman Maniche y Raúl García. El portugués se ha recuperado tras su mala temporada y ha alcanzado un nivel de juego importante. El joven navarro (21 años) está llamado a ser un jugador muy importante en nuestro fútbol. Centrocampista muy completo, más llegador que distribuidor pero con mucha calidad. Aquí puede estar una de las claves del partido. Ambos son muy buenos jugadores y tienen calidad, pero no son especialistas en la distribución de balón,  menos aún Maniche. Son más todocampistas que organizadores, es algo que el Valladolid tiene que aprovechar y ejercer una buena presión sobre ellos. Eso sí los dos se incorporan muy bien al ataque y tienen un tremendo disparo. Por las bandas el Atlético tiene gol, mucho gol. Las variantes son muy amplias. Maxi Rodríguez es el hombre que mejor promedio de goles tenía el año pasado (6 goles en 624 minutos), jugador fuerte con mucha lucha y mucho gol. El portugués Simao es un extremo habilidoso que aunque es diestro suele jugar a pierna cambiada. Tiene muy buen regate hacia ambos lados y maneja muy bien las dos piernas. Luis García regresa al Atlético tras un importante paso por el Liverpool. Buen jugador el catalán, muy bueno técnicamente, con muy buen disparo también aunque muchas veces elige la opción más difícil. El sevillano José Antonio Reyes completa este cuarteto de extremos de auténtico lujo.  El de Utrera goza de una pierna izquierda de mucho talento, pero un tanto venida a menos por la falta de mentalidad competitiva. De estos cuatro futbolistas, mañana jugarán tres si Forlán no se recupera. Entre los recambios destacan el ex barcelonista  Thiago Motta, un futbolista muy útil para dar equilibrio a la media y la perla de la cantera blanca, José Manuel Jurado. El llamado “Zidane de Sanlúcar” es pura clase con el balón, pero decepcionó un pelín en su primer año como rojiblanco.

 

La delantera Forlán-Agüero es una de las más importantes del fútbol europeo. Entre ellos tienen una compenetración máxima. Bueno será para el Valladolid si el uruguayo Diego Forlán no puede jugar. Futbolista muy inteligente, que sabe buscar como nadie los espacios, tiene mucha movilidad y mucho gol. De lo más completo del fútbol español. Sergio “Kun” Agüero encarna la magia con el balón. A sus 19 años lo tiene todo para ser un auténtico crack del fútbol y su asociación con Forlán incluso le mejora. El Kun es muy intuitivo, listo, muy habilidoso con el balón y con un tren inferior muy fuerte que hace que los defensas no puedan derribarle con facilidad en las pugnas con él. Una de las claves de la explosión de Agüero es que físicamente está más cuidado que el año pasado, presenta una figura mucho más estilizada que de momento le ha dado muy buen resultado (7 goles).

 En definitiva, mucha calidad de medio campo para arriba e importantes desajuste defensivos. Un buen equipo para el estilo del Valladolid. El Atlético sufre más cuando tiene que llevar el ritmo del partido. Para aprovechar esta ventaja, el Valladolid debe ejercer una asfixiante presión y aprovechar los errores defensivos, en esto Llorente debe de ser clave. Mucho cuidado con todo el arsenal ofensivo rojiblanco que de verdad es de auténtico lujo, De todas formas, será un partido disputado en el que puede ganar cualquiera.


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